miércoles, 12 de noviembre de 2008

El día en que la falda tubo hizó su aparición estelar en mi vida

Ahí que me presento yo, en mi primer día de trabajo en el hotel de chupi lujo en los berlines, con mis mejores galas, maquillada, con pendientes y todo y lo primero que me dan es una bolsa muy mona de la cadena de hoteles con "tra raaaaa": el uniforme. ¿Jorrrr?

Sí señor, el uniforme y, o lo tomas o lo dejas. Bueno pues no podrá ser tan mala la cosa, ¿no? Lo es. No os voy a negar el lado positivo, no tengo que preocuparme sobre qué me pongo o me dejo de poner y la mierda de si combina el bolso o no, pero... ¡y la falda!

- Esa que llevas cuando haces de azafata de congresos y que solo la Beckam se la pone por placer.

- Esa que si das un paso demasiado largo la falda no te da y arrastra la pierna que se ha quedado atrás y bofetada que te das.

- Esa que llega hasta la cintura y si me apuras me hace de corsé.

- Esa que para subir escaleras tienes que llevar la cadera primero o no te da... sí señor, esa falda.

- Esa que tiene forro resbaladizo.

Vale que estoy malacostumbrada, que uno no se debe sentar a lo indio en la oficina, pero son ventajas de ser pequeña, me caben las piernas y es cómodo. ¡JA! Ahora ni indio ni leches, si es que no me queda más remedio que sentarme con las piernas juntitas cual señorita porque ¡¡no puedo abrirlas!!

Ya sé que este post no da mucha información sobre mi nuevo trabajo... eso llegará, cuando me acostumbr a la falda. Y sí, prometo fotos porque he omitido la parte estética: me hace más culona y enana...

3 comentarios:

elena dijo...

tienes que poner fotos!! POr favor!!!! que risas.....mis compis de despacho pensaban que me había dado algo!!! jajajajajajaja

Anónimo dijo...

se te ha olvidado lo de parecer una serpiente al subir las escaleras...

muchos besos

Isabel dijo...

¿Serpiente?
Yo soy más el estilo gusano de seda :-P